Mil veces hasta siempre
Su experiencia es una travesía emocional, donde se enfrenta al desafío de reconectar con sus propios deseos y sentimientos mientras navega por las turbulentas aguas de su salud mental. La historia aborda el dilema interno de Aza, quien se ve atrapada entre su anhelo de amor, felicidad, amistad y esperanza, y las barreras invisibles que sus pensamientos intrusivos levantan ante ella.
A lo largo del relato, Aza es constantemente arrastrada por una corriente de pensamientos negativos que la empujan a cuestionar su propia valía y a perder la conexión con quienes la rodean. Los pensamientos obsesivos sobre su cuerpo y la percepción de sí misma se entrelazan con la constante sensación de estar al borde de perder el control. A pesar de estos obstáculos, Aza busca un camino hacia la aceptación, la paz interior y la conexión con los demás. La historia no solo trata sobre los retos que enfrenta la joven en su mente, sino también sobre cómo, en medio de su lucha interna, intenta encontrar la belleza en los momentos de amistad y amor que surgen en su vida.
Uno de los aspectos más profundos de la trama es cómo Aza explora su relación con el amor. A pesar de la constante batalla en su mente, ella desea experimentar la conexión emocional genuina con las personas, especialmente con un antiguo amigo, Davis. A lo largo de su interacción con él, se enfrenta a la contradicción de querer estar cerca, pero sentir que sus pensamientos le impiden ser plenamente capaz de disfrutar esos momentos. Esta tensión se convierte en un elemento central de la narración, ya que refleja cómo los trastornos mentales pueden actuar como una barrera invisible entre lo que una persona desea y lo que realmente puede alcanzar.
Director: Hannah Marks, Mary Kerrigan, Tracey Poirier
Actores: Cree Cicchino, Debby Ryan, Felix Mallard, Hannah Marks, Isabela Merced, J. Smith-Cameron, Jason Kientz, John Green, Judy Reyes, Kaleigh Howland, Maliq Johnson, Miles Ekhardt