El fotógrafo y el cartero: El crimen de Cabezas
l asesinato de José Luis Cabezas, un fotógrafo argentino, ocurrido en el verano de 1997, marcó un antes y un después en la historia del país. Este crimen no solo conmocionó a la sociedad argentina, sino que también reveló una red de corrupción y complicidad que involucraba a figuras de poder tanto en el ámbito político como económico. La muerte de Cabezas, que hasta el día de hoy sigue siendo recordada como un símbolo de la lucha por la justicia, destapó un entramado mafioso que sacudió los cimientos de la política y la economía del país.
Cabezas, quien trabajaba para la revista Noticias, había estado cubriendo diversos temas relacionados con personajes y hechos de la alta sociedad, incluidos varios de los hombres más poderosos del país. En enero de 1997, el fotógrafo fue secuestrado y, posteriormente, hallado muerto en una playa de la provincia de Buenos Aires. La manera en que fue ejecutado el crimen, con signos de tortura y humillación, dejó en claro que no se trataba de un hecho aislado, sino de una acción cuidadosamente planeada por un grupo de personas con intenciones oscuras.
El caso empezó a tomar notoriedad cuando se comenzaron a hacer visibles las conexiones entre los asesinos y poderosos empresarios, políticos y funcionarios públicos que, a pesar de su influencia, parecían estar dispuestos a proteger a los responsables del crimen. En el centro de la investigación, se encontraba la figura de Alfredo Yabrán, un empresario con vínculos con el gobierno de Carlos Menem y conocido por su comportamiento discreto pero intimidante. Yabrán, que había sido fotografiado por Cabezas en varias ocasiones, fue señalado como uno de los principales sospechosos de estar detrás del asesinato, ya que, aparentemente, el fotógrafo había captado imágenes comprometedores de su vida privada.
La investigación del asesinato estuvo marcada por numerosos obstáculos, desde la falta de cooperación de algunos sectores del poder hasta amenazas contra periodistas y testigos. Sin embargo, el caso logró desvelar una compleja trama de corrupción que involucraba a agentes de la policía, empresarios, y políticos. En 2000, varios de los responsables fueron finalmente condenados, aunque el presunto cerebro del crimen, Yabrán, murió en circunstancias sospechosas antes de ser arrestado.
Director: Alejandro Hartmann
Género: Documental